Narrar, pensar ciudad.
Soy comunicador social, docente universitario e investigador en estudios sociales. He dedicado mi trabajo a la comunicación para el desarrollo, la educación, la política y el fortalecimiento comunitario.
Ahora, quiero poner mi experiencia al servicio de los ciudadanos de una forma directa y masiva, al representar los intereses de todas, todos y todes, de personas del barrio como yo, a quienes los políticos que hasta el momento hemos elegido siempre dejan en último lugar.
En un Estado vulnerable, como el colombiano, los derechos humanos están en peligro todo el tiempo. Aún durante gobiernos progresistas se presentan ejecuciones extrajudiciales, falsos positivos judiciales, violaciones de la autonomía de los pueblos sobre sus recursos, la salud aún sigue en manos privadas, aún falta mucho por lograr la educación pública por la que hemos luchado y miles de familias viven en condiciones de alta vulnerabilidad por la falta de recursos económicos. Nuestro compromiso es que los derechos de todas, todos y todes los colombianos cuenten con una voz para protegerles mientras esté en el Congreso de la República.
Con mucho esfuerzo del pueblo, que reclamó sus derechos en las calles, hemos conseguido avances. Durante el periodo del presidente Gustavo Petro recuperamos una parte importante de los derechos laborales y pensionales. Sin embargo, falta mucho por hacer: es un hecho que el sistema de salud necesita ser modificado, que la policía necesita una reforma y que la educación de este país necesita más recursos para así garantizar gratuidad, cobertura y calidad. Por eso queremos llegar a la Cámara de Representantes, para vigilar que no nos quiten los avances conseguidos y para ser parte del cambio que necesita el país.
Este item es metafórico y literal. El congreso se llenó de personas indignas que representan sus propios intereses y se hacen elegir con populismo y estrategias de comunicación llenas de espectáculo. Por eso queremos recuperar el congreso y el partido del que somos parte.
Pero también representamos los intereses de los bogotanos con una propuesta puntual. Hacer veeduría y control político de un esquema de basura nefasto, entregado a los privados en detrimento de la salud y el ambiente de los capitalinos. Son los más pobres los que sufren las tasas y los malos negocios de los contratos con los operadores de basura, también son ellos quienes ponen las enfermedades en los rellenos sanitarios y son ellos quienes tienen más consciencia del medio ambiente por que muchos tienen familias que se dedican a la recuperación de oficio.
